Cliente: Jean Bilhères de Lagraulas (Cardenal de Saint-Denis)
Escultor: Miguel Ángel Buonarroti (Artista Universal)
Nombre Oficial: Piedad (Pietà)
Nombres alternativos: Piedad del Vaticano; Virgen della Febbre
Fecha de creación: 1498-1499 (363 días)
Estilo: Renacimiento Italiano (Quattrocento)
Material: Mármol blanco (Alpes Apuanos-La Toscana)
Tema: Religioso
Dimensiones: 195 cm. ancho x 174 cm. alto
Planta: Elipsoidal
Único viaje de la Piedad: Feria Mundial de Nueva York en 1964
Restauración tras el ataque: 1972-73
Localización: Capilla del Crucifijo, 1ª Capilla a la derecha de la
Basílica de San Pedro del Vaticano, Roma, Italia
Historia de la piedad
Aunque todavía desconocido para muchos, desde muy temprana edad Miguel Ángel Buonarroti ya destacaba enormemente por encima del resto de artistas, por lo que, durante su primera estancia en Roma, su grandioso arte llamó poderosamente la atención del cardenal de la Basílica de Saint-Denis, Jean Bilhères de Lagraulas, —embajador de Francia en la Santa Sede del Vaticano—, quien para dejar un digno recuerdo de sí en esta famosa ciudad, encargó a Miguel Ángel una Piedad de bulto redondo, que, al concluirse, sería ubicada en San Pedro. No obstante, el encargo se llevó a cabo bajo algunas condiciones, ya que, tal y como figura en el contrato firmado en Roma, el 27 de Agosto de 1498, se trataría de « una Piedad de mármol, hecha con una Virgen María vestida sosteniendo en sus brazos a su hijo Jesucristo muerto, a escala natural ».
El artista florentino conseguía así su primer encargo importante, por el que iba a cobrar 450 ducados de oro en moneda pontificia, y que debía realizar en el plazo de un año.
Tal y como era costumbre y gusto en el Renacimiento
Italiano, Miguel Ángel Buonarroti talló la escultura de la Piedad de un sólo
bloque de mármol. Para ello, el propio artista se personó en las canteras de
los Alpes Apuanos, situadas al norte de la ciudad de Carrara, en la Toscana,
donde eligió minuciosamente el bloque de mármol blanco en el que tallaría
posteriormente la Piedad. Hacia la 3ª semana de noviembre de 1498, Miguel Ángel
se marchó a Carrara para supervisar personalmente la extracción del material, y
con la ayuda de canteros locales, —en una zona bastante elevada e inaccesible
de las laderas de Polvaccio—, el artista eligió un trozo en "ese
punto difícil donde uno sabe que el mármol es de buena calidad". Por
supuesto, trasladar un bloque de esas dimensiones en aquella época entrañaba
muchas dificultades. Por un lado había que cortar el mármol con una sierra de
cable con medios humanos, y por otro, sacar el bloque de la montaña con la
ayuda de unas cuñas de madera o piedra, dejándolo caer posteriormente sobre un pequeño
terraplen para no dañarlo. Más tarde, con un sistema de poleas mediante
cuerdas, varios hombres hacían descender el bloque por la ladera de la cantera.
Este procedimiento demuestra que no sólo era un proceso largo y tedioso, sino
también muy peligroso debido al gran peso del material; de hecho, el propio
Michelangelo casi pierde la vida en una ocasión durante este proceso. El bloque
de mármol fue trasladado a la costa de Carrara, donde fue enviado
posteriormente en barco hasta Roma para comenzar su talla.
uno de los debates interesantes que originó la Piedad del Vaticano después de inaugurarse la obra fue la eterna juventud que presentaba la Virgen. Cuando se le preguntó al maestro porqué había representado a la Virgen tan joven, éste contestó: « Las personas enamoradas de Dios no envejecen nunca. La Madre tenía que ser joven, más joven que el Hijo, para demostrarse eternamente Virgen; mientras que el Hijo, incorporado a nuestra naturaleza humana, debía aparecer como otro hombre cualquiera en sus despojos mortales. », Miguel Ángel Buonarroti
Miguel Ángel se mostró desde un principio bastante caprichoso y perfeccionista con el encargo, hasta tal punto, que presentó la obra tan sólo -dos días antes- de cumplirse el plazo, por lo que, el cardenal de Saint Denis, promotor de la obra y que lamentablemente había fallecido unos días antes, no pudo ver finalmente concluida la obra. Debido al fallecimiento del cardenal, la Piedad se emplazó en un primer momento en el sepulcro del eclesiástico, ubicado en la Capilla de Santa Petronila del Vaticano, tal y como había sido su deseo. Sin embargo, más tarde sería trasladada a la Capilla de San Pedro, posteriormente a la capilla della Febbre, (por este motivo también se la conoce como la Virgen della Febbre), y desde 1749 se exhibe en la capilla del Crucifijo, la 1ª capilla a la derecha de la Basílica San Pedro, donde puede admirarse hoy en todo su esplendor
Otro de los debates que suscitó la bellísima obra creada por
el gran Miguel Ángel para San Pedro fue su autoría, ya que, debido a su
juventud, —contaba con tan sólo 24 años de edad—, resultaba prácticamente
imposible que un artista tan joven pudiese haber tallado tal inmensa obra de
arte de absoluta perfección, extrayéndola de un único bloque de mármol. De modo
que otra de las curiosidades de la Piedad del Vaticano es que se trata de la
única obra firmada por el artista. Tal y como describe Giorgio Vasari en la
biografía de Michelangelo: «...un día, al entrar Miguel Ángel en la
capilla donde está la Piedad, encontró allí a gran número de forasteros
lombardos que alababan mucho la obra. Uno de ellos le preguntó a otro quién la
había ejecutado y éste contestó: "Nuestro Gobbio, de Milán". Miguel
Ángel nada dijo, pero le dolió que sus esfuerzos fuesen atribuidos a otro, de
modo que una noche se encerró en la capilla con una luz y sus cinceles, y grabó
su nombre en la obra ».
Para que no hubiese ninguna duda
de su autoría, Miguel Ángel talló en la cinta que sostiene el manto de la
Virgen la inscripción, « MICHEL A(N) GELUS BONAROTUS FLORENT(INUS
FACIEBAT. », cuya traducción viene a decir: « Miguel Ángel
Buonarroti, el florentino, la hizo. »
Hstoria del parque centenario:
El parque Centenario fue
construido por el arquitecto Reyes González su nombre es Reyes-, y así se llamó hasta 1910.
Ese año, para celebrar el primer
centenario de la independencia de Colombia, se decidió que se llamaría
Centenario.
Esta época fue maravillosa para el
parque: cafés, teatros, un centro cultural. Pero el abandono se apoderó de él y
a mediados del siglo XX se ubicaron en sus alrededores las empresas
transportadoras.
Para su mala suerte, también se
ubicaron sobre él las casetas del antiguo San Andresito y al final, cuando en
los años 80 se marcharon, el parque empezó su deterioro.
Hoy hacen parte del parque
edificaciones viejas, habitantes de calle y adictos a las drogas que buscan un
refugio en el que antes fuera un centro cultural.
Historia del centro cultural del oriente :
En 1896 el Gobierno departamental contrató a la Compañía de
Jesús para fundar en la ciudad un colegio de bachillerato que se llamó San
Pedro Claver. El colegio inició labores bajo la dirección del sacerdote,
filósofo y jurista Mario Valenzuela Pieschacon. En sus primeros años de vida la
institución educativa funcionó en en la
casona Luis Perú de Lacroix.
En 1898, durante el gobierno de Alejandro Peña Solano, la
Secretaría de Instrucción destinó $13.000 para la compra del terreno de
propiedad de José Santos ubicado en el costado oriental del parque-jardín de
Reyes Gonzalez (hoy Parque Centenario), terreno donde se inició la construcción
de un edificio adecuado para el funcionamiento del colegio.
El edifico fue diseñado por el sacerdote Santiago Páramo
Ortiz y tuvo dos etapas constructivas. La primera inició en 1898, pero las
obras fueron suspendidas a causa de la Guerra de los Mil Días (1899-1903). La
segunda etapa se inició una vez terminadas las confrontaciones y se prolongó
hasta 1911, año en el cual se terminó la edificación.
El edificio abarcaba toda la manzana y estaba compuesto por
dos plantas que en su interior contaban con patios de recreo y amplios
corredores que se interconectaban con los salones por medio de ventanas y
puertas simétricas interiores. Contaba además con una capilla para servicio
público.
El Colegio San Pedro Claver funcionó en esta edificación
hasta el año de 1935, dando paso al Colegio Santander luego de las reformas
liberales que buscaban recuperar el control de la educación a manos del Estado.
A raíz de esta reforma, el Departamento decidió solicitar a los jesuitas el
desalojo del edificio que se encontraba bajo su tutela.
El Colegio Santander fue el primer colegio de bachillerato
en Bucaramanga totalmente costeado por el gobierno municipal.
La idea de crear un colegio oficial fue puesta en marcha por
algunos políticos santandereanos entre quienes estaban Ricardo Serpa Novoa,
Representante a la Cámara, Alejando Galvis Galvis, Director propietario de
Vanguardia Liberal y Senador de la República, Eduardo Rueda Rueda, abogado,
Mario Galán Gómez y Arturo Regueros Peralta, Diputados a la Asamblea
Departamental. Junto con el Colegio Santander entró en funcionamiento la
Biblioteca Departamental, ubicada en el primer piso.
En esta edificación también funcionó el Colegio Nuestra
Señora del Pilar y el Colegio Aurelio Martínez Mutis, este último hasta 1994.
Luego de este año, la edificación cayó en desuso, a partir de lo cual entró en
un periodo de lento deterioro.
En 1999, la Alcaldía de Bucaramanga entregó la edificación a
la Corporación Centro Cultural del Oriente, entidad encargada desde entonces de
su administración y de adelantar un proyecto de restauración y remodelación,
dirigido por el arquitecto Jaime Higuera, el cual se llevaría a cabo en dos
fases.
Durante las labores de restauración y renovación fueron
descubiertas ocho cámaras subterráneas en los cimientos de la edificación de
las cuales no se tenía conocimiento. Este hallazgo despertó especulaciones en
cuanto a la época de construcción y el fin para el cual fueron hechas. Aunque
no se tiene acceso al diseño original o una descripción detallada de la
edificación pensada por los jesuitas, se cree que las cámaras fueron
construidas ante la falta de un acueducto en la ciudad, para el almacenamiento
de agua y así suplir las necesidades de los jesuitas y sus estudiantes. Estas
cámaras fueron integradas al proyecto con el fin de hacer las veces de los
escenarios para teatrinos al aire libre, la exhibición de vinos producidos en
Zapatoca y una sala de contemplación con la construcción un pequeño zarando,
(puente colgante en madera).
El edificio donde hoy funciona el Centro Cultural de Oriente
es parte de la memoria colectiva de los bumangueses, no sólo porque allí
funcionaron importantes centros educativos de la ciudad, sino además porque en
la actualidad presta valiosos servicios servicios culturales a la comunidad,
además por su gran belleza arquitectónica que lo hacén un inmueble único en la
ciudad.
La edificación fue propuesta como Monumento Nacional por
medio de la Resolución número 007 del 16 de agosto 1994 y declarado como tal
por medio del Decreto Número 1910 del 02 de noviembre de 1995.
Justificación:
decidí realizar la intervención de la obra la piedad, en el parque Centenario al frente del centro cultural del oriente, porque quisiera hacer un homenaje a nuestra religiosidad , nuestras creencias y la fé en la virgen y Jesucristo, tambien pretendo aportar a la recuperacion del valor cultural que antes tenian estos lugares y este parque principalmente mostrando una cara buena distinta al refugio de habitantes de calle y adictos que se ve hoy en dia .
Cliente: alcaldía de Bucaramanga
Escultor: Miguel Ángel Buonarroti
Nombre Oficial: Piedad (Pietà)
Nombres alternativos: Piedad del Vaticano; Virgen della Febbre
Fecha de creación: 1498-1499 (363 días)
Estilo: Renacimiento Italiano (Quattrocento)
Material: Mármol blanco (Alpes Apuanos-La Toscana)
Tema: Religioso
Dimensiones: 195 cm. ancho x 174 cm. alto
Planta: Elipsoidal
Localización: PARQUE CENTENARIO
Se le pedirá el respectivo permiso al vaticano y sera trasladada al parque centenario cuyo transporte estará a cargo de la alcadia .
Justificación:
decidí realizar la intervención de la obra la piedad, en el parque Centenario al frente del centro cultural del oriente, porque quisiera hacer un homenaje a nuestra religiosidad , nuestras creencias y la fé en la virgen y Jesucristo, tambien pretendo aportar a la recuperacion del valor cultural que antes tenian estos lugares y este parque principalmente mostrando una cara buena distinta al refugio de habitantes de calle y adictos que se ve hoy en dia .
Cliente: alcaldía de Bucaramanga
Escultor: Miguel Ángel Buonarroti
Nombre Oficial: Piedad (Pietà)
Nombres alternativos: Piedad del Vaticano; Virgen della Febbre
Fecha de creación: 1498-1499 (363 días)
Estilo: Renacimiento Italiano (Quattrocento)
Material: Mármol blanco (Alpes Apuanos-La Toscana)
Tema: Religioso
Dimensiones: 195 cm. ancho x 174 cm. alto
Planta: Elipsoidal
Localización: PARQUE CENTENARIO
Se le pedirá el respectivo permiso al vaticano y sera trasladada al parque centenario cuyo transporte estará a cargo de la alcadia .



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